lunes, 18 de febrero de 2008
Microrrelato I
Desde que te fuiste deambulo por los días buscando aquella noche que perdimos juntos. Tú y tu rostro urbano, cruzábais la carretera con las manos en los bolsillos de una chaqueta de pana. Yo, en distinta acera, esperando un guiño que me diera la respuesta. El pacto que nos unía entonces se tambaleó a la izquierda. Fue un adiós glaciar, exacto. Como tu inteligencia. Muy prudente. Dañino. Las agujas del reloj de la plaza marcaban las dos. Y supe entonces dónde estaría cuando no me vieras.
Inspirado en un poema de Laura G. Recas
domingo, 17 de febrero de 2008
Anorexia
En una urna de cristal veo pasar el tiempo.
Soy un maniquí estrangulado
que no se reconoce ante ningún espejo.
En el escaparate, inerte,
visto un disfraz de carnaval en mayo.
Presiento el vaivén de la gente
observando de reojo mi cuerpo maquillado.
Tengo la inteligencia de resina obstruida por el ho(a)mbre,
un rostro con ojos de vidrio.
Soy el arte de un silencio que ensordece,
un alma encapsulada
que espera sin saber a quién
ni a dónde.
Falta de comunicación
Si hasta el verbo se hizo
lenguaje.
Si el ritmo cobró sonido y albergó
nuestras mentes de voz.
Si no hay letras transparentes
libres de contenido
y no carece de significado
ni el odio.
Si son ánforas de descripción
aun cuando la memoria no recuerda y danza el olvido.
Si nacen
con voluntad de ser
aunque muchas
se hacen cosa.
Si viven anterior a la Historia
conscientes de que no tendrán jamás cementerio.
Si son dueñas del mundo.
Si son poder las palabras,
entonces dime:
lenguaje.
Si el ritmo cobró sonido y albergó
nuestras mentes de voz.
Si no hay letras transparentes
libres de contenido
y no carece de significado
ni el odio.
Si son ánforas de descripción
aun cuando la memoria no recuerda y danza el olvido.
Si nacen
con voluntad de ser
aunque muchas
se hacen cosa.
Si viven anterior a la Historia
conscientes de que no tendrán jamás cementerio.
Si son dueñas del mundo.
Si son poder las palabras,
entonces dime:
¿Por qué no hablamos?
sábado, 16 de febrero de 2008
Silberia... pesa(da)
Emana de mis entrañas la locura de pensarme. Y me miro.
Me observo sin encontrarme completa
en un límite de tiempo dado.
Así que ilimito los sueños
para ser eterna.
Es(-ta) mi mente.
---
Es(-ta) mi mente.
---
Soy extraña incluso para mí.
Admiro sorprenderme,
y pido no saberme,
inesperarme
y escapar hacia un “no sé dónde voy”
para encontrar sentido…
¿Tiene sentido?
----
Y ¿qué sentido tiene pensar lo que soy
Y ¿qué sentido tiene pensar lo que soy
cuando solo sé que aún apenas sé qué es eso?
¿Y si me encuentro con un ser que no soy o no quiero?
.... ¿y si no soy?
Por el momento... por hoy... hoy... no soy más que es(t)o.
El precio de la mentira

Fue tu boca la del infierno.
Tus manos sucias las de un puerco-
espin- a con púas la voz de tu mentira
… y ahora de tu conciencia.
Fueron tus ojos
un cíclope borracho y
tus almas,
entre putas,
noche tras noche,
las peores de las damas.
Es el humo gris de tu azotea, ahora,
el tic tac del tiempo vacío
y de las horas muertas.
Es la ceniza de tu cigarro
la que impulsa tu súplica
a mi perdón.
Pero olvidas que fuiste y
ya no eres.
Ahora se acabó.
Tus manos sucias las de un puerco-
espin- a con púas la voz de tu mentira
… y ahora de tu conciencia.
Fueron tus ojos
un cíclope borracho y
tus almas,
entre putas,
noche tras noche,
las peores de las damas.
Es el humo gris de tu azotea, ahora,
el tic tac del tiempo vacío
y de las horas muertas.
Es la ceniza de tu cigarro
la que impulsa tu súplica
a mi perdón.
Pero olvidas que fuiste y
ya no eres.
Ahora se acabó.
Para Ommje... por su libro
Te des- encuentro como des- prevenido
des- enredando mis sueños
(una madeja de hilos que des- lías
con des- caro).
Y en ese des- tiempo
podría haber des- jurado
que fue el des- viento
(desafiante)
el que hacía llegar tus palabras
a mis oídos
- en forma y fondo de pensamientos-
llenándome la vida de deseos,
des- estresando mi des- futuro,
en ser- “y”o.
Pero equivocada, me des- velo y veo
que es el paso de las páginas de tu libro
el aire de mi cuarto piso
de esta Tierra -que ahora piso-
y de este Cielo -que siempre me pisa,
aun cuando duermo-.
Y ya que estoy despierta
no puedo des- aprovechar la oportunidad de des- decirte
que he recogido de tus frases todo: “lo que” no me basta y nada me sobra.
Y cuanto más des- leo tus “10 Des- cartes…”
más busco la manera de des- escribirte lo que he des- cubierto
sin que falte ni una coma,
sin que las palabras se conviertan en palabras.
Espero no des- esperarte en mi intento de agradecerte el libro
y que, cuando des- leas mi des- escrito
veas el reflejo de una sonrisa
- des- nuda y liberada de las lágrimas que no alivian-.
Ahora, te regalo envuelto de su valor un: GRACIAS.
des- enredando mis sueños
(una madeja de hilos que des- lías
con des- caro).
Y en ese des- tiempo
podría haber des- jurado
que fue el des- viento
(desafiante)
el que hacía llegar tus palabras
a mis oídos
- en forma y fondo de pensamientos-
llenándome la vida de deseos,
des- estresando mi des- futuro,
en ser- “y”o.
Pero equivocada, me des- velo y veo
que es el paso de las páginas de tu libro
el aire de mi cuarto piso
de esta Tierra -que ahora piso-
y de este Cielo -que siempre me pisa,
aun cuando duermo-.
Y ya que estoy despierta
no puedo des- aprovechar la oportunidad de des- decirte
que he recogido de tus frases todo: “lo que” no me basta y nada me sobra.
Y cuanto más des- leo tus “10 Des- cartes…”
más busco la manera de des- escribirte lo que he des- cubierto
sin que falte ni una coma,
sin que las palabras se conviertan en palabras.
Espero no des- esperarte en mi intento de agradecerte el libro
y que, cuando des- leas mi des- escrito
veas el reflejo de una sonrisa
- des- nuda y liberada de las lágrimas que no alivian-.
Ahora, te regalo envuelto de su valor un: GRACIAS.
Silberia desnuda... se viste

Abro el armario.
Las perchas se quejan.
- No sé cuál ponerme hoy-.
Al fin me visto y me dirijo al tiempo.
Es de día.
Siento que la elección ha sido pensando en todos menos en mí misma.
Todavía tengo la manía de no verme cuando miro.
Cruzo mis ojos con otros... en otras caras.
Algunas miradas las hago propias; las risas, sólo mías.
Y vuelvo a casa repleta de diseños.
Disfruto de los creadores de sonrisas, de los donantes anónimos
que alientan las horas que se esfuman...
... en los cruces, a otras vías.
Sus colores, sus muecas, huecas, grandes, sin dientes, de medio lado, arrugadas, maduras, humildes, sanas... risas que llegan cuando todas las demás se van...
... y vienen cuando las mías me abandonan
para volar a otros dueños
Las perchas se quejan.
- No sé cuál ponerme hoy-.
Al fin me visto y me dirijo al tiempo.
Es de día.
Siento que la elección ha sido pensando en todos menos en mí misma.
Todavía tengo la manía de no verme cuando miro.
Cruzo mis ojos con otros... en otras caras.
Algunas miradas las hago propias; las risas, sólo mías.
Y vuelvo a casa repleta de diseños.
Disfruto de los creadores de sonrisas, de los donantes anónimos
que alientan las horas que se esfuman...
... en los cruces, a otras vías.
Sus colores, sus muecas, huecas, grandes, sin dientes, de medio lado, arrugadas, maduras, humildes, sanas... risas que llegan cuando todas las demás se van...
... y vienen cuando las mías me abandonan
para volar a otros dueños
de otros armarios
en otras vidas.
en otras vidas.
viernes, 15 de febrero de 2008
Microrrelato: A J. J. M.
Ayer me acosté en una cama rara pero mi cuerpo no la notó diferente.Borracha por el licor del cielo, el sueño me alcanzó tarde.
Y sin más, en el duermevela, dije un nombre.
Enferma de culpa te miré para comprobar si seguías dormido.
Tuve suerte. Siempre te ha costado escucharme.
Me tapé los ojos para encerrarle de nuevo y evité mostrar la resaca de mi boca.
Borré el rastro de mis lágrimas en nuestra almohada.
Y esta mañana, mientras el microondas hacía girar al café, daba vueltas la atolondrada idea de confesarte quién era.
Inspirado en un microrrelato de J. J. M.
miércoles, 13 de febrero de 2008
Celos
Es tu gesto un poema,una carta sin remite.
Y yo no soy destino.
En un laberinto me pierdo.
Y se me clavan los cristales de tu espejo.
Me hago triza.
La sinrazón marea.
Vomito.
Pero permaneces.
Te quedas en mis entrañas.
No hallo causa que descifre
el criptex que encarcelan tus párpados.
El agua de mi cuerpo tiene frío.
Me congelo.
Tiemblo.
Y grito.
martes, 12 de febrero de 2008
El hotel de las palabras
Cuando es- tá- lento mi versome alojo en el hotel de las palabras.
-A mi espalda, los libros que no he leído-.
La recepcionista vigila mi ortografía y el botones carga en un carro mi saber…
... como si pesara.
No hay escaleras que suban al cielo en esta fonda.
Las habitaciones no tienen número. Restar o dividir está prohibido.
La puerta se abre y
he aquí la luz.
Bombillas tenues incitan a doblar la piel, a dejarla en la mesilla.
Es el alma el que hace de las suyas.
En la bañera bucean las odas
que dicen:
escribirás si- la(b)vas en tu mente.
Entonces, me seco para no hacer aguas
y, desnuda,
vuelvo
y creo.
lunes, 11 de febrero de 2008
Alzheimer

He perdido mi nombre.
Lo habré guardado junto a mi yo,
en la cómoda,
en un cajón…
… ¿en el bolsillo?
----
He debido perder
tu voz.
Puede que cuelgue
Lo habré guardado junto a mi yo,
en la cómoda,
en un cajón…
… ¿en el bolsillo?
----
He debido perder
tu voz.
Puede que cuelgue
del oído. Mira a ver.
---
No sé
ni cuándo
ni dónde...
... ¿Se habrán escondido?
---
¿Soy?
No sé
ni cuándo
ni dónde...
... ¿Se habrán escondido?
---
¿Soy?
Estoy.
Aún.
Todavía.
Maldita la gracia
de las horas muertas.
Pesa el tiempo.
---
No sé por qué.
Lo siento, no lo recuerdo.
Maldita la gracia
de las horas muertas.
Pesa el tiempo.
---
No sé por qué.
Lo siento, no lo recuerdo.
Me visto

Abro el armario.
Las perchas se quejan.
-No sé cuál ponerme hoy-.
Al fin me visto y
Las perchas se quejan.
-No sé cuál ponerme hoy-.
Al fin me visto y
me dirijo al tiempo.
Es de día.
Siento que la elección ha sido
pensando en todos
menos en mí misma.
Todavía tengo la manía de no verme
cuando miro.
Cruzo mis ojos con otros
en otras caras.
Algunas miradas
las hago propias,
y, las risas,
solo mías.
Vuelvo a casa
repleta de diseños y
confecciono nuevos atuendos.
Disfruto
de los creadores de sonrisas,
de los donantes anónimos
Siento que la elección ha sido
pensando en todos
menos en mí misma.
Todavía tengo la manía de no verme
cuando miro.
Cruzo mis ojos con otros
en otras caras.
Algunas miradas
las hago propias,
y, las risas,
solo mías.
Vuelvo a casa
repleta de diseños y
confecciono nuevos atuendos.
Disfruto
de los creadores de sonrisas,
de los donantes anónimos
que alientan las horas
que se esfuman…
… en los cruces, a otras vías.
Sus colores, sus muecas, huecas, grandes, sin dientes…
… de medio lado, arrugadas, maduras, humildes, sanas…
Sonrisas y risas que llegan
que se esfuman…
… en los cruces, a otras vías.
Sus colores, sus muecas, huecas, grandes, sin dientes…
… de medio lado, arrugadas, maduras, humildes, sanas…
Sonrisas y risas que llegan
cuando todas las demás se van…
… y vienen cuando las mías me abandonan
… y vienen cuando las mías me abandonan
para volar a otros dueños
de otras vidas.
de otras vidas.
viernes, 8 de febrero de 2008
La Jara

Soy cistus.
Arbustivo mi nombre
me planto
en la Península
de tus besos.
Pequeña
y pirófita
y lanceolada
y blanca
y ¿pura?.
Soy flor de fuego.
Pasto abandonado,
invado tu cultivo
con mi absorción
incandescente
y fugaz
y arcoiris.
Arbustivo mi nombre
me planto
en la Península
de tus besos.
Pequeña
y pirófita
y lanceolada
y blanca
y ¿pura?.
Soy flor de fuego.
Pasto abandonado,
invado tu cultivo
con mi absorción
incandescente
y fugaz
y arcoiris.
Soy mediterránea.
En tu bosque deforestado,
germino y
evito el rayo
En tu bosque deforestado,
germino y
evito el rayo
de la estrella naranja
que me evapora.
Ibérica
y pringosa.
Soy Jara.
De ládano
mi perfume,
como el bálsamo
que te envuelve
y cinco pétalos
y miel
y blanca
e impura.
que me evapora.
Ibérica
y pringosa.
Soy Jara.
De ládano
mi perfume,
como el bálsamo
que te envuelve
y cinco pétalos
y miel
y blanca
e impura.
jueves, 7 de febrero de 2008
Silberia Dubitativa
… ¿Y si soy una esfera en el vacío,
sin dueño?
… ¿Y si nadie me espera?
… ¿Y si el instante me alcanza desprevenida?
… ¿Y si solo creo serlo?
… ¿Y si estoy muerta antes que viva?
… ¿y si no soy ni estoy
... todavía?
LiBeraTUra para una Resurrección
miércoles, 6 de febrero de 2008
martes, 5 de febrero de 2008
Ya no hay luna ni sol... ni tú... ni yo
Cubres el sol.
A rebanadas
me muestras
la luna.
Cierras la ventana
y encarcelas
mi cuarto
menguante.
Es tu lumbre el seno de Abraham,
la condena, el calor y mi sofoco.
Cubas de vapores fermentados
mis ojos,
que no quieren verte y te odian por amor.
Eres eclipse.
Yo, ni la sombra
de lo que un día fui.
Centón al Guernica

Acodado
en el vértice más sensible de mi alma
permaneces…
… y se quedan contigo
y conmigo……
los gritos de niños de mujeres.
Etéreo
por mis venas
corre tu nombre
que inunda el mar que roe el hueso
y se rompe los dientes mordiendo el algodón
que el sol rebaña.
Atrapo
en mis ojos geométricos
tu color, símbolos y figuras
como el bolsín y la bolsa que esconden en la huella
que el pie deja en la roca.
Impregnas
como la flor a la mano del guerrero.
Tu vista de puntos
expresa líneas enfrentadas,
surrealistas.
Redes cúbicas -de esperanza
de olores que se arañan-
amarran tu lienzo
que desgarra la devastación
y vuelve vapor a cualquier hombre.
¿Quién dice que no eres dios,
balanza entre arte y el lenguaje?
lunes, 4 de febrero de 2008
Descubriendo la Soledad... en un atardecer de Ibiza
Paseo. Orilla.
Como si levitara… figuro ser un pintor y converso con los colores del mar y de la tierra.
En mi paleta, dos tonos dividen la línea de la vida.
A lo lejos, más playa, un horizonte. De cerca, huellas de otros yo, brújulas del pasado.
Arena. Me tumbo.
Arena. Me tumbo.
La sal, para mis pies, el escondite.
Frío en los dedos y en mi cuerpo, el calor del presente
donde hablo sola como nunca.
No hay más esterillas en mi cuerpo que las arrugas de mis párpados.
Visto de naranja lo que veo con los ojos cerrados.
Visto de naranja lo que veo con los ojos cerrados.
Lucho libre contra el sol que se le antoja dejarme viuda de luz.
Floto como un ángel de agua en los destellos que me traspasan.
Floto como un ángel de agua en los destellos que me traspasan.
Abro los ojos y me creo, por un instante, descubriendo la Soledad.
Una orilla.
Dos colores.
Horizonte.
La arena en mis pies.
La arena en mis pies.
Y vuelvo a un pasado
cierto.
Tan cierto como que ahora te escribo
versos sin nombrarte.
Y miento
porque no tengo papel
ni lápiz.
Te petrifico como un fósil
de una caracola y escucho tu eco
en la mente que me acompaña
en las horas que me aprisionan
en el tiempo que te espero.
Y si no,
espera que te vea
en otra orilla y otro horizonte.
viernes, 1 de febrero de 2008
Oda al conciertazo
QUINTO PARPADEO y…me despierta
la soleá
bajo las notas del silencio,
en la orillita del mar.
Doy un salto de la cama
y me pongo a bailar porque,
ragatón,
esa sí es la señal.
Así que no pierdas tiempo y
vente pa acá.
Vente pa acá.
Parapadea
y vente pa acá.
Con lo ojillos abiertos
tengo la conciencia plena
de que esta bulería de la noche triste
resucita a cualquier muerto y
y te quita to´el miedo
y toas´ las penas.
Así que, ragatón,
vente pa acá.
Vente pa acá
Parapadea
y vente pa acá.
¡Que sí, que sí!,
que de mil colores
tatúan tu cuerpo,
como la lluvia y más cosas del alma,
como que en la mano pongo el fuego
de que, aunque esta vida no la entiendo,
¡¡te quiero!!.
Pues eso es lo que digo yo.
Que lo digo por eso, sí,
ragatón,
vente pacá.
Vente pacá.
Parapadea
y vente pacá.
AIRE

Es larga
la distancia entre tus ojos y
mi mirada.
la distancia entre tus ojos y
mi mirada.
Corre el aire.
Tu nombre,
a un hilo de caerse
así como de mi mente.
Tu nombre,
a un hilo de caerse
así como de mi mente.
El aire,
espeso.
Tendido en las cuerdas de tu voz
espera tu excusa
en silencio.
Pero,
irremediablemente,
NO.
Porque si la memoria
de mi tú no me falla
habitaste en lo que más pesaba de mí:
el dolor.
Así pues…
QUE CORRA EL AIRE.
Tendido en las cuerdas de tu voz
espera tu excusa
en silencio.
Pero,
irremediablemente,
NO.
Porque si la memoria
de mi tú no me falla
habitaste en lo que más pesaba de mí:
el dolor.
Así pues…
QUE CORRA EL AIRE.
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