martes, 29 de marzo de 2011

Inédito Silberia- enero 2011

Me gusta cuando naces al otro lado. Me gustas cuando dejas de estar en la silla y la corbata. Me gusta cuando parece un final siendo el comienzo, cuando eres el comienzo y pareces un final. Me gustas cuando desnudas mi cuerpo de bisutería y ya no estoy de moda porque me llamas poeta. Me gusta cuando discutes con el reloj y yo pienso en que vie(r)nes. Me gustas cuando desmontas tus dientes uno a uno, cuando permanece sólo en mi tu beso tu beso en la boca del tiempo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

...... y a mí me gusta empaparme de tí con tu poesía.
jajajaja. tq

Velero dijo...

Son esos pequeños detalles los que hacen especial la relación con alguien; el tacto de su piel, las miradas que se pierden, las sonrisas cómplices, los momentos en los que se tiene la sensación de que hay un mundo ahí fuera que es poco más que un teatro, y de que es en ese dormitorio donde transcurre la vida real.

Encantado de pasar por aquí, saludos.